Junín de los Andes, Febrero de 1997.

El Escocés, Chichita y las rosas

 

La foto, en blanco y negro, delataba tiempos de flacura

en los codos cosidos y recosidos del viejo pullover, dos atados de Particulares 30, papel para armar cigarrillos y barba de 5 días entre otros detalles; no aclaraba dudas , sumaba nuevas

preguntas sobre las decisiones ya tomadas. Lejos de Escocia, familia y el calor del empleo seguro, qué fuerza impulsa a una persona a tomar por las astas sus sueños? (tal vez la que nos falte a nosotros ......?) Sobrevolando las fotos mis imágenes de la Green Highlander, Fuzzy Wuzzy y el calor de las palabras de Enrique Gherardi y Roberts French.

La idea de Juan me había prendido, sabia de la tumba y su epitafio pero Don Jaime Quesada me había desalentado: “Están trasladando el viejo cementerio a uno nuevo, privado; con plata se los llevan y sin plata los tiran a un osario.....”. Sin más datos una calurosa y polvorienta siesta de Febrero de 1997 empezamos la tarea de encontrarla, cruces sin nombres, tumbas sin cruces al poco tiempo nos hizo decaer el ánimo hasta que optamos por preguntarle a una señora de encantador aspecto, delgada con sombrero de paja, pantalones y camisa blanca. La tumba de Allan es ésta, respondió mostrando la que delataba un esmero en el cuidado que la hacía sobresalir del resto. Dijo conocerlo desde seis años antes de su muerte un 5 de Marzo de 1991. Lady Lila Arrambide -Chichita-, bonaerense de nacimiento, cuidadora “oficial” de las rosas de Junín fue muy pródiga en anécdotas: su imagen quijotesca, su gusto por la música clásica, los lugares en que vivió, etc... También nos entristeció enterarnos que ha poco de fallecer en su última morada fueron quemadas todas sus pertenencias (libros, apuntes, ropa, etc..) y nada pudo hacerse. Siguieron días de pesca y se-guía conectado a las mismas preguntas y misterios, las noches se alteraban por la clásica fiesta del Puestero (casi reemplazada por la fiesta de los productos taiwaneses) pero.... quedémonos con los buenos recuerdos, con montañas en círculo viéndolo pescar, pescar..., y tal vez no sea mala idea visitarlo y dejarle alguna mosca para que no les falten donde esté el escocés Allan Fraser "Pescador"

Abe.